En los siguientes enlaces encontrarás los dos power point que vimos en el último encuentro, con algunas diapositivas más.
La dos claves que presentamos son "don de sí mismo" y "comunión", la primera centrada en Jesús y la segunda en la Trinidad toda.
DON DE SÍ MISMO Y COMUNIÓN DESDE JESÚS
COMUNIÓN DIVINA Y COMUNIÓN HUMANA DESDE LA TRINIDAD
viernes, 7 de septiembre de 2018
En la Cabaña - segunda parte
Con Sabiduría en la cueva
- un problema
metodológico… que es teológico
- Dios es Papá y no
un mero juez
- el encuentro con
Missy
- hay vida
más allá, y más plena que aquí
- el agua
purificadora de la cascada
-
las dos cascadas: la del dolor y la de la esperanza
Retorno con Jesús
- con Jesús se
puede
- corre con
alegría!
Reencuentro con Papá
Con los Tres en la pradera
- cómo Dios ve las
realidad
- encuentro y
reconciliación con su papá
Día 3
Con Papá bajo figura masculina
- la reduplicación
del lenguaje, símbolos: equilibrio paradojal
- el perdón… desde
la fe en Papá
- recuperación del
cuerpito de Missy
Con los Tres en el jardín
- cálida sepultura del cuerpito de Missy
- la vida resurge
Con los Tres en la cabaña
- elegir su camino
hacia el futuro
Retorno
- el accidente
- reencuentro con la
familia y amigos
- diálogo con Kate
- Nan le cree…
La película deja un final más abierto que el libro, que sigue
y da un signo realista.
sábado, 18 de agosto de 2018
En la Cabaña
Día 1
En la cabaña con los Tres
- la mujer negra
anticipada en su infancia
- Elousía o Papá o
Yo soy el que Soy
Con Jesús en el muelle (de día)
- le devuelve la
carta que había roto
Con Papá en la cocina
- primer
cuestionamiento: el abandono de Dios
- el dolor ciega
- la compasión del Padre
- la importancia de
la relación
Con Papá afuera
- la comparación
con el pájaro: creados para volar y para ser amados…
La cena con los Tres
- el conocimiento
de Dios y la condescendencia
Con Jesús en el muelle (de noche)
- la obra de Dios
- la importancia de
la relación
Sólo en su habitación: la pesadilla con Missy
Día 2
Desayuno con Papá
- la ira de Dios…
el pecado es su propio castigo
- de nuevo el
cuestionamiento: Dios no evita el mal
- el problema: no
creer en la Bondad de Dios aún cuando no comprendamos
…y trabaja para
nuestro bien en medio del caos…
Con Sarayu en el jardín
- le permiten irse
pero le invitan a quedarse
- Dios no justifica
el mal: lo redime
- cómo juzgamos los
humanos: ser como dioses
- el jardín símbolo
del alma
Solo en el bote
Con Jesús sobre las aguas y luego en la orilla
- concentrarse en
Jesús y no en sus recuerdos dolorosos
- evangelio y
religión
miércoles, 15 de agosto de 2018
Dios y el problema del mal en el mundo
El problema más agudo que nos suelen
presentar las personas que no creen –y también algunos creyentes– es: “Si Dios
es tan bueno ¿por qué permite que pasen tantas cosas malas?”.
La
respuesta que nos da la Palabra de Dios es muy clara al respecto, y la
podríamos sintetizar en las siguientes afirmaciones:
1. Dios no quiere ni causa el mal (ver Génesis 6, 5; Job 34, 10-12;
Santiago 1, 12-18; Catecismo 214-221 y 309-311).
2. Dios crea un mundo ordenado y bueno
(ver Génesis 1-2; Catecismo 299 y 374-379).
3. Dios crea al hombre realmente libre. Y esto es bueno
(ver Deuteronomio 30, 15-20; Eclesiástico 15, 11-20; Catecismo 306-308 y
1730-1742).
4. Dios quiere que el hombre haga fructificar su
libertad para el amor y la comunión (ver Mateo 5 al 7; Catecismo
1822-1829).
5. Cuando el hombre dirige su libertad
hacia el mal:
5.1. Dios no anula
la verdadera libertad que otorgó al hombre. Y esto es bueno.
5.2. Dios sabe sacar
bienes de estos males que el hombre causa. Y esto es bueno (ver
Romanos 8, 28... ¡Y la Pasión y Resurrección de Jesús!; Catecismo
312-314).
6. Solamente corre el riesgo de un mal
definitivo –la condenación eterna–, quien se haya dedicado a perseverar en
hacer el mal (ver Mt 7, 13-14; Catecismo 1033-1037).
7. Porque Dios nos asegura un final de
felicidad eterna para quien haya optado por el bien (ver Mateo 25, 31-46;
1023-1029 y 1042-1050).
Hago notar que en estas 7 afirmaciones
sintéticas evito usar expresiones que incluyan el verbo “permitir”, como (por
ejemplo) “Dios permite el mal”. La razón para evitar hablar así es que la
noción de “permisión” puede dar lugar a malas interpretaciones. Pues, en la
vida cotidiana, si alguien permite algo que está mal, no es inocente (sobre
todo, si quien lo permite es la autoridad).
Por eso, prefiero utilizar expresiones
completamente positivas, para mostrar que Dios no tiene nada que ver con el
origen del mal (ni en el pasado, ni en el presente), sino que el mal lo
causamos las creaturas, abusando de una libertad que Dios nos dió para cultivar
el amor y la comunión. Y, lo que Dios hace cuando las creaturas obramos el mal,
es corregirlo para que el mal no tenga nunca la última palabra.
Y el ejemplo más contundente es lo que
pasó en la Pasión de su Hijo: Dios no anuló la libertad perversa de Judas,
Pilato o Caifás, sino que ellos realmente lograron matar a Su Hijo. Pero Dios
con su Sabiduría, Amor y Poder infinitos no dejó las cosas así, pues “del mayor
mal moral que ha sido cometido jamás, el rechazo y la muerte del Hijo de Dios,
causado por los pecados de todos los hombres, Dios, por la superabundancia de
su gracia sacó el mayor de los bienes: la glorificación de Cristo y nuestra
Redención.” (Catecismo 312).
Por eso, si uno quiere resumir al mínimo
la respuesta de la Palabra de Dios al problema de la existencia del mal, ese
resumen es:
DIOS NUNCA DEJA QUE EL MAL TENGA LA
ÚLTIMA PALABRA.
Eso es lo que se muestra en la Pasión de
Jesús, y ese es, también, el mensaje final del Apocalipsis.
Nota:
Respecto de “Si Dios
pone a prueba al hombre” en particular –algo que la gente pregunta a menudo– se
puede indagar el tema diciendo: ¿para qué Dios necesitaría probarnos? ¿Para
saber cómo reaccionaríamos? Por supuesto que no, pues Él sabe todo.
¿Para que lo sepamos nosotros? Sería muy
cruel, si hiciera o permitiera ciertos sucesos para informarnos de nuestra
precariedad.
Creo que al respecto podemos decir lo
siguiente: a veces, Dios puede permitir e incluso ponernos en situaciones
difíciles, para que crezcamos. También
lo hacemos los padres humanos, para que nuestros hijos se desarrollen: si yo le
hago la cama al nene siempre, va a tener 25 años y no sabrá hacerla. Es cierto
que a los 5 años le costará hacerla mucho más que a mí, pero hacerla le ayuda a
crecer. Dios hace algo parecido, porque las
virtudes crecen ejerciéndolas, y no sólo meditando sobre ellas o
pidiéndolas al Señor. Si no sería como aquel que oraba diciendo: “Señor dame
paciencia... ¡pero dámela ya!”.
“El Dios sim-pático [= que padece con el
hombre], revelado en Jesucristo, es la respuesta definitiva a la cuestión
de la teodicea, donde fracasan el teísmo y el ateísmo. Si Dios mismo
padece, el sufrimiento no es una objeción contra Dios. Si Dios padece, ello no
significa que Dios sea la divinización del sufrimiento. Dios no diviniza el
sufrimiento, sino que lo redime. Pues el sufrimiento de Dios, que nace de la
voluntariedad del amor, triunfa de la fatalidad del sufrimiento que nos viene
de fuera, extraño e incomprensible. Así la omnipotencia del amor de Dios supera
la impotencia del sufrimiento. No es que el sufrimiento quede abolido, sino que
es transformado desde dentro... transformado en esperanza. La última palabra no
son ya la kenosis y el sufrimiento, sino la exaltación y la transfiguración. La
cristología de la kenosis transciende de ese modo en una cristología pascual
de la exaltación y transfigu ración. Está estrechamente relacionada con la
pneumatología. La transformación y transfiguración escatológica del mundo es en
efecto, según la Biblia, obra del Espíritu de Dios. Por ser, según la tradición
teológica, la conciliación de la diferencia entre el amante y el amado, entre
el Padre y el Hijo, el Espíritu es también el poder de transfiguración del
mundo.”
(W. Kasper, El
Dios de Jesucristo, Salamanca, 1985; p.228s.)
Para ver "La Cabaña" online
En el siguiente enlace podrás ver la película completa online, en español latino:
PELICULA LA CABAÑA ONLINE
PELICULA LA CABAÑA ONLINE
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